He estado tres días en un continuo dilema: recomiendo... no recomiendo...; recomiendo... no recomiendo...; recomiendo... no recomiendo...
Es que he conocido un sitio en la red que vale su peso en oro. Se trata de la página de FALSARIUS. Cocina para impostores.
A mi no me gusta perder mucho tiempo en la cocina, y las recetas que son fáciles, rápidas, y quedan ricas son lo mío. Pues bien. En esa página, además de que son cosas sencillas de hacer y que quedan muy ricas, tenemos fórmulas magistrales de alta cocina apariencia y con mucho truco. Verdaderamente sorprendentes algunos de los ingredientes que utiliza, y todo ello aderezado con una literatura muy muy divertida. Así que tú cocinas, engañas a tus invitados y presumes de haber hecho un curso de cocina con el mismísimo Arzak. Y todo en un pis-pas.
En definitiva: un hallazgo que comparto con todos mis lectores. Y que he estado dudando en publicar (como decía antes), porque cuando todo el mundo conozca estas recetas secretas... el presumir se me va a acabar.
La receta del TXANGURRO, es sencillamente: MAGISTRAL. La he probado y doy fe.