Agosto 2006 Archives

GIRASOLES II

| Nadie ha dicho nada todavía

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Porque andamos todos mirando al suelo, a ver si nos encontramos con alguno...

Pues... ¡anda que no ha subido la vida ni nada desde que nuestras pesetillas se fueron a hacer puñetas! Que todo eso de los precios está desaforado, y luego con decirnos que la vida "solo" ha subido un 3 por ciento, tan apañados que nos tenemos que quedar.

Y todo esto viene a que el otro día he hecho un descubrimiento. Los comercios tienen la obligación de poner los precios unitarios de los productos. Bueno, no estoy muy segura, pero creo que se refieren a los de alimentación, supermercados y eso. En el super al que yo voy, parece que cumplen la ley, y ponen el precio del kilo, del litro, etc., pero tan tan tan pequeñito todo que no hay quien lo vea.

Pero el otro día, me coloco las gafas de ver, que sin ellas -directamente- no veo nada, y me puse a leer esa línea chiquitita y abajo del todo de las etiquetas: "el litro sale a.... xxx euros". Ahí viene la sorpresa. En una cosa tan tonta como un desodorante roll-on, los precios del litro iban desde los 30 euros (queme parece que ya está bien, ¿no?), hasta los 72 euros, lo que directamente me parece una estafa mundial.

Y con esos precios, no me extraña que luego te subas al autobús y la humanidad huela a sobaquina, ¡ya te digo!

GIRASOLES

| Nadie ha dicho nada todavía

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LA CASA DE LA MONEDA

| Nadie ha dicho nada todavía

Parece el título de un cuento, como La Casita de Chocolate, o La Casa de la Bruja. Pero no, se trata del Museo que la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre tiene en su sede de Madrid. Según sus propias palabras: «está considerado como uno de los museos más importantes del mundo en su género. La riqueza de sus colecciones, sus extensas instalaciones y el desarrollo científico en el ámbito de la investigación y la cultura que desde aquí se genera, hacen del Museo un lugar único desde el que conocer el universo del dinero.»

Y como eso del universo del dinero parece que nos atrae mucho, la última vez que estuve en Madrid, allá que me fui a visitarlo.

Ya el edificio es imponente: enorme, sólido; un bloque de granito. Ocupa una manzana entera. No es un edificio «histórico», porque se construyó en los años 60, con esa estética de grandiosidad que se llevaba entonces, y además de dedicarse a la pasta gansa, la fábrica también imprime los pasaportes, DNIs, cartones de bingo y boletos de lotería. Y ultimamente, también las Tarjetas Inteligentes y la Certificación Electrónica. Vamos que ahí, seguridad total.

Y también tienen una escuela de grabadores, y convocan un concurso de grabadores (pude ver la exposición del año pasado) al que se presentan obras magníficas.

Venga, haced una visita a los dineros, que no está mal aunque no sean propios...