Septiembre 2005 Archives

INTENDENCIA DOMÉSTICA

| Nadie ha dicho nada todavía

No sé quién decía aquello de que nunca se está demasiado delgada, ni se tienen demasiados armarios en una casa (o algo parecido, vamos). Y cuando se suspira por tener un vestidor de esos enormes, y hay que conformarse con un par armaritos de IKEA... pues que la cosa no cuadra. Y cuando llega el fresquillo, de repente (o sea:como siempre); como si no fuera lo mismo todos los años, que un lunes te mueres de calor y el martes nos cae medio cielo en forma de granizada, pues eso, que hay que rescatar chaquetas, chubasqueros, zapatos de lluvia... y  guardar lo veraniego, las sandalias, las camisetas...

Bueno, pues el mejor consejo que se puede dar en estos casos, es: NO LO GUARDES... ¡TÍRALO!

Entonces, los armarios se agrandan, el espacio se expande, como el universo... porque, ¿el universo se expande, ¿verdad? Pues mira, ahora me ha entrado una duda existencial que no me va a dejar dormir, porque si el universo no se expande y mis armarios sí, dentro de poco no van a caber en el universo, y entonces, ¿dónde voy a poner yo todo el sitio que me va a sobrar en los armarios? Lo dejo, lo dejo, porque esto se va pareciendo a una película de ciencia ficción...


COSILLAS (MALAS) DEL FESTIVAL DE CINE

| Nadie ha dicho nada todavía

Como ya dije, estoy verdaderamente desconectada del Festival. No he ido a ninguna sesión (tal vez esta semana que entra pueda ir a alguna...). No me estoy enterando de nada; ni he mirado de qué van las películas que están proyectando, en fin: un absoluto despiste.

Pero hoy han retransmitido la entrega del Premio Donostia (lo denominan «Gala de Entrega» para cobrar las entradas más caras) por la 2 de Televisión Española, y lo he visto. Lo ha presentado la actriz Najwa Nimri y se lo entregaban a Willem Dafoe.

Hasta ahí la exposición de los hechos. Supongo que muchos también lo habréis seguido. Y ahora me pregunto yo: ¿Por qué esa chica lo ha hecho tan rematadamente mal? En lugar de una actriz con experiencia (que se le supone), parecía la presentadora de la fiesta de fin de curso del colegio de las ursulinas. Se trababa; se equivocaba; leía sin entonación y sin gracia; no hacía más que mover las piernas; incluso una vez se ha permitido decir... «es que estoy muy nerviosa»... Hombre, ¡un poquito de pofavó!

Lo que pasaba es que no se había leído ni una vez el texto. Eso, seguro. Ni se había preparado un poquito la presentación. Y eso no se hace... no, chica, no... que le habrán pagado unos buenos euros por hacer ese ridículo y que si uno es un profesional se lo tiene que currar. Ya se que esto no sirve de nada, pero qué bien se queda uno después de una perorata de estas.

DESVARÍOS

| 2 han pasado por aquí

20050918.jpg

DESVARÍOS

| Nadie ha dicho nada todavía

20050911.jpg

ESPALDA

| Alguien ha escrito algo

20050904.jpg